viernes, 9 de octubre de 2009

Mi confontación con la docencia

Comparto con Ustedes esta reflexión a manera de narración en la cual trataré de exponer mis sentimientos por esta bellísima profesión, el cómo nació en mí la inquietud de ser docente, las satisfacciones que he recibido y quizá una que otra cosa más que aflore al estar escribiendo estas líneas y escarbando en los recuerdos.

Debo reconocer que la formación que recibí, los cuidados de mis padres, y el ambiente que se respiraba en casa durante los años que tuve la fortuna de vivir con ellos, influyen determinantemente en la decisión de ser docente, ya que ambos son maestros de carrera, mi madre en el área de Español y mi padre en Matemáticas, apasionados, responsables y con una vocación de servicio hasta la fecha.

Eran los años en los que estudiaba segundo y tercero de secundaria, mi padre era profesor en la secundaria federal experimental no. 2 y en ocasiones al encontrarlo leyendo y revisando trabajo o exámenes le ayudaba con esa tarea y comentaba con él lo que hacían sus alumnos, mas tarde funda un centro de estudio para regularizar alumnos del nivel medio básico y medio superior en temas de matemáticas y es ahí donde tengo la primera oportunidad de fungir como facilitador a mis escasos 15 o 16 años y donde obtengo mis primeras satisfacciones al trabajar con jóvenes, en ocasiones mayores que yo, los cuales al lograr acreditar un examen, terminar un trabajo e incluso acreditar una asignatura, ingresar a una institución de nivel superior, te agradecían el apoyo que le podía brindar reconociendo el trabajo realizado. Sin embargo aun no estaba en mi mente ser docente en una institución educativa formal, mis expectativas y sueños estaban sobre un área nueva la computación y la informática.

Al terminar mis estudios de bachillerato opto por continuar en el Instituto Tecnológico de La Paz para estudiar la carrera de Ingeniero en Sistemas Computacionales. A un año y meses de egresar con 19 años de edad se me da la oportunidad de cubrir un interinato por gravidez de una maestra del área de informática en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No. 230 donde actualmente laboro, cambiando de trabajo, de responsable de un centro de computo en una de las empresas mas reconocidas en el estado a docente, la experiencia de esos tres meses me permitió entender a la emoción con la que se expresa mi padre al hablar de su profesión, por lo que continuo cubriendo interinatos durante los siguiente años, al egresar de mis estudios profesionales en 1991 el mismo tecnológico me contrata con una plaza de 8 horas para impartir una materia a un grupo de ingeniería en sistemas durante los siguientes 2 años, mientras continuo trabajando en el CBTis, en es tiempo aun no me convencía de trabajar como docente de tiempo completo por lo que dejo la plaza del tecnológico y me incorporo a ISOSA como coordinador estatal de informática en la Administración de Recaudación de la SHCP por los siguientes dos años. A finales de 1994 dejo este puesto y formalizó mi propia empresa de servicios de computación lo cual alterno con las labores de profesor de computación y matemáticas durante aproximadamente 9 años.

Conforme pasan los años me voy enamorando de esta profesión en las aulas, con las satisfacciones que me dan mis exalumnos, al verlos convertidos en todos unos hombre y mujeres de bien, con una carrera ya terminada y trabajando en sus áreas profesionales, médicos, abogados, pilotos, psicólogos, músicos y pensar que uno pudo aportar un pequeño grano de arena en su formación y en muchas ocasiones al encontrarlos en algún lugar ellos te los reconocen al presentarte a su pareja e incluso a sus hijos. Pero también hay insatisfacciones, al ver como muchos jóvenes abandonan sus estudios, quizás por problemas económicos o sociales, pero en muchos casos, porque no supimos apoyarlos, guiarlos, asesorarlos para que superaran los obstáculos que se les presentaron; por que no todos los docentes damos nuestro máximo esfuerzo, ni nos sentimos comprometidos con ellos.

Es por esta razón que 1999 decido iniciar los estudios de maestría con la intención de profesionalizar mi labor docente, de capacitarme en pedagogía y didáctica. Para el 2004 – 2005 decido dedicarme de tiempo completo a la docencia y suspendo las actividades de mi empresa, donándosela a quien en ese momento era más que mi empleado, mí brazo fuerte, casi un hermano.

Hoy en día, además de trabajar en el aula, que por cierto es lo que me revitaliza, tengo la oportunidad de contribuir en algo en la administración del centro de trabajo, desde el Departamento de Servicios Docentes.

Esta especialización es una nueva oportunidad de hacer mejor las cosas, de ofrecerles una educación de calidad a mis alumnos, ya que ellos se merecen lo mejor de nosotros puesto que serán los futuros maestros de mis hijos.

3 comentarios:

  1. Maestro Francisco:
    Para mí es es común el sentimiento que deja la práctica de esta actividad. Pienso que el docente es importantísimo para el desarrollo y superación del capital humano que dispone cualquier país.

    Atentamente
    Eduardo Ríos

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  2. Eduardo, muchas gracias por tus comentarios y estoy de acuerdo en que el crecimiento de un país esta cifrado en la educación de sus ciudadanos.

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  3. Estimado Juan Francisco, le mando un cordial saludo.

    Despues de leer su blog puedo apreciar que tenemos muchas cosas en comun, como el hecho de que hacemos lo que nos gusta, es decir, el trabajo es visto como una actividad que haria aunque no me pagaran, siempre que tuviera otros ingresos, claro. Ese gusto por mejorar la calidad educativa, observar como progresan los alumnos dia a dia, es invaluable.

    Te felicito por los recursos que pones, las graficas son excelentes y la tabla tambien.

    Saludos desde Quimichis Nayarit.

    Te invito a visitar mi blog: http://diplomadodelaupn.blogspot.com/

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